Querido Colegio Salesiano:
Tú, Instituto Fray Juan de San Miguel, te agradezco por abrirme los brazos a un sin fin de momentos llenos de risas, sonrisas, emoción, competencias, nostalgia, incluso una que otra lágrima, pero, sobre todo, momentos repletos de amor. Por tus pasillos viví las etapas de niñez a juventud, me viste crecer y madurar con el tiempo, por tus salones conviví con personas que se quedarán por siempre en mi corazón, algunas que se fueron, otras que se quedaron, otras que me traicionaron y otras que cambiaron, sin embargo todas ellas tienen un cierto cariño especial porque gracias a estas personas me convertí en lo que soy ahora, toda una mujer, y estoy orgullosa de representarte, sin duda en mi memoria permanece el recuerdo de la primera vez que entré, mi corazón estaba emocionado por conocer la nueva escuela en la que viviría nuevas aventuras, el Sol me pegaba de frente y reflejaba una luz tenue que caía en rayos por el patio central, "esta será mi nueva escuela" pensé, lo sabía, muy dentro de mí que aquel lugar me llamaba, ese Colegio estaba a punto de cambiar mi vida porque de todas las escuelas en las que pude estar, esta fue la indicada. Recuerdo también estar una semana completa estudiando para el exámen de admisión para prepararme y lograr entrar a la secundaria del Colegio Salesiano, y desde ese entonces sigo orgullosa porque logré mi prometido.
Recorrí varios salones, me senté en muchas bancas y sillas, me asomé cientos de veces a las ventanas a admirar el paisaje, cada vez cambiaba la perspectiva de este, escribí miles de apuntes en las mesas, rayé en el pizarrón, dibujé, dejé una cápsula del tiempo en una pared, vi películas y vídeos con el proyector, batallé junto a mis compañeros con las computadoras y bocinas del salón, tecleé muchos proyectos en las computadoras del salón de informática, recité poesías y hablé discursos en el auditorio, bailé varias meces en las instalaciones, compré algunas veces en la cafetería, estudié al lado de muchos maestros, directoras y otras personas, sin duda aprendí de cada detalle de esta institución que formaron la persona que soy ahora.
Este Colegio tiene un cariño especial para mí porque con este pasé los mejores momentos de mi vida, con este me crié, crecí y maduré...muchas gracias, Colegio Salesiano por hacerme parte de esta comunidad de jóvenes y maestros que buscan alegrar el mundo. De igual forma agradezco a María Auxiliadora, Dios, Jesús por guiarme hasta aquí y a Don Bosco porque sin saberlo, hizo feliz a una chica uruapense del siglo XIX.
Con mucho cariño de R.G.A.
ajale
ResponderEliminarMUCHO TEXTO, INCREIBLE
ResponderEliminartremenda biblia felicidades 🙌
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